“Cuando el hambre no es un juego” …

 

Se estima que en la actualidad 1.3 millones de personas en República Dominicana sufren de hambre o son vulnerables ante esta situación. Esta cifra fue revelada por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) aunque cabe destacar que en nuestro país durante los últimos 25 años se ha logrado reducir a la mitad la cantidad de personas que sufren hambre. Tomando en cuenta que en nuestro país hay una gran producción de alimentos, comercialización y exportación de productos, se entiende que menos gente debe estar en esta situación.

Para sumarse a la campaña de reducir el hambre y las pérdidas de alimentos, República Dominicana cuenta con un Banco de Alimentos, institución sin fines de lucro que se encarga de recolectar y distribuir alimentos para combatir el hambre. Julien Bulliard es quien preside esta entidad, un joven de origen suizo que vino al país en el 2007 y desde entonces, con ese gran amor hacia nuestra tierra, se involucra en este proyecto que toca la sensibilidad de quienes pueden hacer el cambio con algo tan pequeño como un pedazo de pan. 

¿Qué motivó la creación del Banco de Alimentos en la República Dominicana?

El Banco de Alimentos República Dominicana fue creado en el 2010 por el padre Domingo Legua, sacerdote de origen español, quien conoció los Bancos de Alimentos en España y trajo el modelo al país. Las dos razones por la cual decidió empezar el Banco fueron, de un lado la pobreza que vio en el país y, de otro lado, el derroche impresionante de alimentos.

¿Cuáles son los objetivos principales de esta entidad?

Nuestro principal objetivo es disminuir el hambre en República Dominicana ya que cerca del 12.3% de la población (1.3 millones de personas) padece hambre según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La manera en que trabajamos para lograr este objetivo es reduciendo las pérdidas y los desperdicios de alimentos.

¿A cuáles sectores del país beneficia este programa?

Ayudamos a hogares de ancianos, de niños o niñas abandonadas, residencias para discapacitados y residencias de universitarios que vienen del campo, entre otros. Trabajamos con instituciones principalmente de Santo Domingo, pero también de Santiago, La Vega, Salcedo, San Cristóbal, Boca Chica, entre otras. En la actualidad apoyamos a unas 35 instituciones, inscritas al Banco que reciben alimentos de manera periódica. En el futuro, además de apoyar instituciones queremos empezar programas con comunidades u otros grupos organizados de personas necesitadas.

¿Con qué medidas cuentan para suplir alimentos al país ante una catástrofe?

En caso de catástrofe uno de los puntos fundamentales a tomar en cuenta después de las primeras horas, es el acceso a la alimentación por parte de los damnificados. En este aspecto, el Banco de Alimentos puede jugar un papel importante por los contactos que tiene tanto con el sector privado como con personas en situación precaria y la experiencia que tiene trabajando con alimentos. Por esto, estamos en proceso de organizar un plan de emergencia para estas situaciones ya que es mejor tener planes desde antes que empezar a improvisar después que pase algo grave.

¿Cuáles son los organismos e instituciones que les apoyan?

Trabajamos con varios organismos e instituciones ya que en el Banco de Alimentos creemos que la unión hace la fuerza y el hambre es un problema de todos. Recibimos apoyo por parte de la Vicepresidencia de la República y de la FAO, y también de manera más puntual de algunas embajadas y de ONG. Pero sobre todo de empresas dominicanas que donan alimentos los cuales no serán comercializados por razones de mercadeo y que en su lugar prefieren donarlos al Banco de Alimentos, se pueden citar aquí por ejemplo, el Grupo Ramos, Distribuidora Corripio, Carrefour, Goya, Nestlé, Room bar entre otros.

Actualmente ¿cuál es el panorama del hambre que atraviesa el mundo?

La situación a nivel mundial en relación al problema del hambre es impresionante, 805 millones de personas en el mundo siguen pasando hambre mientras que el tercio de los alimentos producidos terminan en la basura en algún momento de su ciclo de vida. La cantidad de alimentos producidos es más que suficiente para alimentar a todos los que pasan hambre.

¿Qué campañas tienen para frenar el desperdicio de comida que hacen los restaurantes y hoteles en nuestro país?

Podemos acabar con el hambre en República Dominicana con los alimentos que se producen o manejan aquí. Pero para lograrlo el Banco de Alimentos no lo puede hacer solo, todo el mundo tiene que involucrarse de una manera u otra. Para empezar, la concientización acerca del tema es fundamental y es la base para cualquier acción. De momento las acciones que hemos realizado desde el Banco de Alimentos se han enfocado a este aspecto, sensibilizar a este sector; la segunda etapa ahora es de empezar a trabajar, buscar acciones concretas que los restaurantes y hoteles puedan implementar, ya sea de sensibilización a los clientes o de acciones enfocadas a disminuir sus propias pérdidas de alimentos. 

¿Cuáles son los beneficios del reciclaje de alimentos?

Son muchos los beneficios del reciclaje de alimentos, además del aspecto ecológico de tener menos basura. Si se recuperan los alimentos en buenas condiciones de inocuidad para consumo humano entonces se puede reducir el hambre, si se recuperan para alimentos de animales, ayuda a los ganaderos a conseguir alimentos a menor costo. Y si se recuperan para abono orgánico, disminuyen los costos para agricultores y fomenta la agricultura BIO que está muy de moda ahora.

Desde su perspectiva ¿cómo ha ido cambiando la mentalidad del dominicano frente a los casos de hambre que afectan a algunos sectores?

La mentalidad ha evolucionado mucho en los últimos años, tanto en las personas como en las empresas. En las empresas nacionales, el tema de la responsabilidad social se está poniendo muy actual y poco a poco se están implementando departamentos de responsabilidad social corporativa. En mi experiencia, el tema del hambre es un tema que a todos, aunque sea en el fondo les preocupa. Y veo que las personas ya están comenzando a pensar ¿Qué puedo hacer yo para disminuir el hambre? El pueblo dominicano está tomando conciencia de las cosas que están mal y se está dando cuenta, quien cambia el país no sólo es el gobierno sino más bien cada ciudadano.

Julien Bulliard

  • Nacido en Ginebra, Suiza en 1987. Decide venir a Republica Dominicana por invitación del padre Domingo Legua en el año 2007, motivado a conocer nuevos horizontes luego de un periodo de conocimiento de la cultura Dominicana decide quedarse a residir, matriculándose en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra de Santiago, obteniendo el título de Psicología. En el año 2013 se integra como voluntario en el proyecto del Banco de Alimentos iniciado por el padre Domingo Legua en el 2010. Tras el crecimiento del Banco de Alimentos a partir del 2014 inicia sus funciones como Gerente General.
  • Ha participado en varias conferencias internacionales de Banco de Alimentos, que han servido de fortalecimiento para la institución.

Origen de los bancos de alimentos en el mundo

Jhon Van Engel creó esta entidad en Arizona, USA, en 1967. Inició recolectando comestibles en los zafacones de supermercados, quienes enviaban a la basura alimentos que podían utilizarse. Hoy en día, existen más de 500 en todo el mundo.

Puedes colaborar con el Banco de Alimentos de la República Dominicana contactándoles al 809-548-0505. Pueden conocer más de su trabajo visitando el website www.bancodealimentosrd.org